Dr. Alberto Valdés Tola
25 de agosto de 2025
Un libro con mucho que decir sobre nosotros mismos
Este es un libro con una fuerte carga emocional y reflexiva, no tanto por lo que se nos cuenta o la manera específica de narrar la historia, sino más bien porque pareciera ,de momentos, que la novela es una suerte de yuxtaposición libre entre la vida del escritor y lo que se nos cuenta del protagonista.Partiendo de este supuesto, Dazai nos presenta a Yozo, suerte de alter-ego del escritor, al cual le sucederán una serie de situaciones y experiencias que van desde lo más ridículo a lo más complejo de la existencia humana; de esta forma, conoceremos sus hábitos, perspectivas, miedos, ilusiones, tristezas, alegrías, dudas, etc. en relación a los seres humanos y la sociedad en que vive… en este sentido, y aunque la historia nos lleve a concebir al protagonista (verdadero antihéroe literario), como un ser perezoso, retraído, obtuso, artificioso, egoísta, cobarde y artífice indiscutible de su propio destino adverso, me parece que Dazai nos invita a comprenderlo y empatizar con él, ya que, sin duda, él mismo viene a representarnos a todos de una manera u otra. Sin tapujos o moralidades idealistas, Yozo percibe y siente la hipocresía de su mundo y las relaciones humanas (interacción social) como un eslabón necesario pero a la vez como un abismo inquebrantable de la vida en sociedad; por ende, para el personaje no puede uno pertenecer a la la humanidad sin una buena dosis de cinismo, hipocresía y violencia (ya sea simbólica o física)… lo voy a dejar hasta ahí, pero lo cierto es que existen otros muchos temas que se tratan en esta novela y afortunadamente Dazai se muestra en estado puro y duro, no desea predicar fantasías sino exponer la verdadera naturaleza de los hombres y mujeres que conforman este mundo; por esta razón nos encontramos con momentos crueles, desilusiones constantes, traiciones inesperadas y un sentimiento de vacío existencial que no puede ser más que un nihilismo negativo que solo puede llevar a la autodestrucción.En lo personal, he encontrado el libro fascinante en grado sumo; no solo esta cargado de introspecciones existencialistas, además de pensamientos fenomenológicos que nos permiten adentrarnos en la comprensión de la sociedad como un ente viciado que regula tiránicamente la actividad humana entre “seres humanos” (supuesta normalidad) e “indignos de ser humanos” (anormales, marginados, delincuentes o, habitantes del subsuelo como Yozo). Por otra parte, la estructura del libro en mi opinión es perfecta; la novela esta escrita como apuntes o notas que Yozo ha ido tomando de su corta existencia en este mundo… también, hay que destacar la maestría del escritor japonés para narrar una historia tan compleja, cerebral y triste sin por ello ser para nada denso o pecar en sentimentalismos baratos o clichés.En síntesis, una novela cargada en ideas interesantes y momentos incómodos; que no solo invita a la relectura, sino a cuestionarnos críticamente el mismo rol que jugamos los “seres humanos” en este mundo, y como este contribuye a nuestras miserias o felicidades como especie. Muy recomendable.Ver másVer menos
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